Un luchador popular , peronista histórico, enojado con el kirchnerismo

EDITORIAL DE HORIZONTE SUR EN LA AM 690 DEL SÁBADO 5 DE MARZO DEL AÑO 2011

 

Hace poco nos preguntábamos si acaso el rol de esta generación sería el de decolonizar, los antiguos procesos descolonizadores, procesos devenidos, gracias a sus desvaríos y a sus irrefrenables ansias de modernidad, en horribles procesos autoritarios que, invierten el sentido  de sus propuestas originales, generan nuevas oligarquías y establecen modos más oscuros y enredados de opresión de los Pueblos. También, nos  preguntábamos, con qué elementos contaba esta generación para tan compleja y hasta desmesurada empresa que, de ella demandábamos, habida cuenta de las rupturas de las memorias producidas por el Terrorismo de Estado y el travestimiento generalizado de una militancia revolucionaria devenida en meramente progresista y gerenciadora del poder político a nombre de las grandes empresas y Corporaciones Transnacionales.

 

Ahora, la insurgencia generalizada de los jóvenes en los países árabes, parece no solamente dar razón a nuestras anticipaciones, sino que también, amenaza con intentar responder a nuestros interrogantes. La que se alza es una población juvenil carente por edad, de las memorias propias de los antiguos revolucionarios y aún peor que ello, obligada probablemente a confundir las viejas y heroicas banderas, ahora mancilladas y con sus consignas largamente bastardeadas y fuera de época, con aquello que repudian y que los rebela. Se podría comprender en esta situación, el riesgo cierto de que no se discrimine lo suficiente ni se actúe con sutilezas. ¿Cómo podrían los jóvenes distinguir el proceso  que condujera hace más de cincuenta años Gamal Abdel Nasser, deponiendo la monarquía en Egipto y nacionalizando el Canal de Suez, con sus continuadores actuales convertidos en autócratas y que exhiben además, los gestos propios de una nueva y bastarda dinastía?  ¿Cómo podrían los jóvenes de nuestro país, distinguir el Peronismo de Perón, de lo que fuera la pesadilla menemista y ahora esta otra etapa de la misma saga, pero en versión progresista y modernizante, de la reina Cristina y de sus jóvenes ejecutivos de la Cámpora y del Movimiento Evita?

 

Un argumento que podría llegar a justificarse, particularmente porque viene de algunos jóvenes, tal vez un poco despistados pero que al no superar la treintena, carecen de experiencias anteriores a la democracia, es que habiendo en su momento confundido el menemismo con el Peronismo, les parezca el kirchnerismo un regreso a los universos de la política, un renacer de los debates y de las tensiones que luego de la etapa del duro neoliberalismo de los años noventa, les resulta promisorio, al menos un hálito renovador de la vida pública. Ahora bien, lo que podríamos aceptar de  jóvenes que carecen de una experiencia anterior a las  frustraciones de la democracia en los años ochenta, no se lo podemos aceptar de manera alguna a Horacio González , a Eduardo Anguita, a José Pablo Feinmann , a Horacio Verbitsky, a Jorge Coscia y a tantos otros personajes de Carta Abierta, que con su ceguera y con su intolerancia de los años setenta, aportaron a frustrar por izquierda un proceso en que se jugó la suerte de todos los argentinos de  manera irremediable y que todavía estamos remontando penosamente.

 

Están de esta manera, expuestos los desafíos que nos preocupan en este sábado de Horizonte Sur. Impulsar un pensamiento decolonial implicaría rescatar de los olvidos de la memoria las banderas de la Liberación Nacional. Pero también, y dadas las circunstancias de los nuevos escenarios políticos, implicaría  confrontar con el progresismo y con buena parte de la llamada izquierda, en materia de concepciones acerca del desarrollo y del extractivismo, del concepto de crecimiento y en especial de la necesidad y aún más que ello, de la supuesta inevitabilidad de las exportaciones, tal como ellos lo ven de una manera casi religiosa. Estos desafíos implicarían asimismo cuestionar el que transformen el concepto de Soberanía Alimentaria en una nueva ecuación importadora para abastecer el mercado interno, un mercado interno por lo demás, terriblemente centralizado, continuando la estrategia disciplinadora que estipularon los militares con los mercados centrales. Téngase en cuenta que muchísimas administraciones de pequeñas y grandes localidades en diversos países, así como movimientos sociales preocupados por la ecología, frente a los terribles riesgos de la Crisis Climática creciente y la crisis energética que se anticipa, están llevando adelante planes de reconversión de sus ciudades, en que las fuentes de energía alternativa, los mercados de cercanías, los montes frutales comunitarios y la facilidad para todo tipo de circulación de vehículos que no usan combustibles fósiles, son una agenda de prioridades máximas.

 

Nuestros simuladores, dan por verdades reveladas, la necesidad de extraer las riquezas del subsuelo y exportarlas para garantizar la suba del producto bruto como si un producto bruto alto significara para el Pueblo Argentino, algo más que sacrificios y alto consumo de una minaría  privilegiada. Acuerdan plenamente con las corporaciones  en que el rol de nuestros países sería el de producir materias primas, energías y comodities para los mercados globales. No les preocupan los costos ecológicos de estos modelos extractivos y productivistas que dejarán seguramente a las próximas generaciones con ecosistemas empobrecidos y acaso altamente contaminados, en que la sustentación se les hará sumamente difícil. Reducen en definitiva, la felicidad del pueblo y la Justicia Social a futbol para  todos y planes asistenciales. En algunos de nuestros países latinoamericanos estas tendencias del progresismo pueden ser todavía resistidas y confrontadas con la lucha política desde líneas interiores, así como desde los debates ideológicos. Es el caso de la hermana república de Bolivia.  Lamentablemente, no pensamos que sea ese nuestro caso, en que las perversiones ideológicas de una militancia travestida y conversa, hacen cada vez más inhóspita la vida política que, suele vivir de confrontaciones estériles en confrontaciones más estériles todavía. Circo y vana adrenalina, tal como los polémicos rechazos a Vargas Llosa en la feria del libro.

 

El avance de los jóvenes ejecutivos de la Cámpora en los últimos meses y especialmente a partir de la muerte de Néstor Kirchner sobre puestos de gobierno y de diversas instituciones del Estado o del poder corporativo, expone con claridad el modo en que se instala en la Argentina el modelo del PRI mexicano sobre las antiguas tradiciones del movimiento popular. Los mismos militantes que en los años setenta se enardecían con el documental México, la revolución congelada, realizado en 1970 por Raymundo Gleyzer, más tarde ­secuestrado y desaparecido por la dictadura de 1976­, son los que ahora parecieran usar la película como un manual de procedimientos para congelar el propio movimiento popular de la Argentina. El documental de Gleyzer, nos impactaba en aquellos años con imágenes de la parafernalia priísta en la campaña presidencial de quien fuera el poderoso político, Luis Echeverría, a poco de las matanzas de estudiantes en la plaza de Tlatelolco , en octubre de 1968. Era difícil para nosotros imaginar en aquellos años de pasiones y de sueños revolucionarios, que muchos de los compañeros y camaradas, que ocupaban las butacas de los cines en que se proyectaba la Revolución Congelada , serían treinta años más tarde los protagonistas de un régimen político que pareciera que ha encumbrado de tal manera la narcopolítica que según la DEA, una tonelada de cocaína viaja promedio cada semana desde la Argentina a España…y a menos que sea descubierta y capturada en los puertos de arribo, con absoluta impunidad…

 

Sorprende y mucho, la falta de reacciones desde lo que resta del Peronismo, sorprende la ausencia de conciencia para comprender la gran estafa, la consumación sin mayores resistencias de tan desmesurada tergiversación histórica de las propias banderas y de los antiguos sentidos de las luchas comunes. Un sindicalismo devenido en mafia corporativa y empresarial, el creciente  poder de las burocracias narcopolíticas y policiales enquistadas en los conurbanos, el quiebre ideológico y moral que significara en su momento el aceptar y justificar al menemismo y a Cavallo, son razones más que suficientes para comprender este extravío gigantesco y el reniego definitivo de la propia historia. Sin embargo, debo confesar que no bastan las razones expuestas, para tranquilizar nuestra desazón, ni alivian tampoco esa angustia que suscita el vivir sumergido en la inversión absoluta de los significados, tanto en los conceptos cuanto en los discursos. Vivimos en una nueva carpa de Alí Babá y en un nuevo y farandulezco escenario en que las fabulosas rentas de las exportaciones de soja permiten generar una burbuja y la ilusión de estar al margen de las tribulaciones que afligen al resto del planeta. En este año electoral en que, tal como se acostumbra, toda la carne se echará la asador y en que para muchos, tanto de un lado como del otro, si es que en este negocio hay unos y otros lados, todo valdrá con tal de asegurarse no quedar los próximos cuatro años colgados de un pincel y en espera de otra oportunidad, nosotros, hemos elegido soplar las brasas de las memorias y aguardar tanto como preparar, el milagro de que, como en Túnez o en Egipto, una nueva generación libertaria se rebele y se den las condiciones para una retoma del viejo proceso de Liberación Nacional. En un mundo en crisis climática y energética el horno no está para bollos, pretender mantener engañadas a las multitudes con circo y con planes, con banderas truchas y cifras y porcentajes más truchos todavía del INDEC y del producto bruto, no es una vía que asegure lo porvenir. Ese futuro mal que le pese al progresismo, habrá de ser inevitablemente del Pueblo argentino.

 

Jorge Eduardo Rulli

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s