EL TRIUNFO DE CHAVEZ POR 11 PUNTOS-LA REALIDAD DE VENEZUELA

Chávez: crecerse en el castigo

Por Juan Carlos Monedero – Para Sin Permiso

Como el toro me crezco en el castigo/la lengua en corazón tengo bañada/ y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Miguel Hernández, El rayo que no cesa

Un país difícil (como todos)

Hay quienes quieren ver en la suerte del General Piar un retrato permanente de una Venezuela que siempre termina volviéndose contra sí misma. “He derramado mi sangre”, habría afirmado el Libertador Bolívar después de confirmar la ejecución del general y amigo por delitos de insubordinación, deserción, sedición y conspiración. El mismo Bolívar terminaría diciendo en el umbral de su vida, viéndose combatido por aquellos con los que había luchado por la independencia: “he arado en el mar y he sembrado en el viento”, recordándose un loco parejo a Don Quijote y Jesucristo. Venezuela, que en su himno canta “compatriotas fieles, la fuerza es la unión”, no siempre acierta a la hora de saber encontrar el mejor de sus caminos ni el mejor de sus aliados. ¿O acaso no es verdad que Doña Bárbara, la poderosa mujer retratada por Rómulo Gallegos, tenía siempre en una mano el látigo y en el otro el remordimiento? Piar, Bolívar, Don Quijote Doña Bárbara o Jesucristo son personajes que pasean por las ideas de Hugo Chávez como personajes de una novela trágica atravesada de un heroísmo desconcertante. Hugo Chávez, que ha puesto a Venezuela y a América Latina en un nuevo lugar en el mundo, ha ganado las elecciones más difíciles de su vida.  En nombre del pueblo y del socialismo. No del “chavismo”. La pregunta a contestar, siendo un hecho que no hay cinco millones de oligarcas en Venezuela (como en su día recordó Fidel Castro), sigue repitiendo la mismo música: ¿cómo es que medio país no sólo no apoya las políticas sociales de Chávez sino que vota por los que sin duda iban a ser sus propios verdugos?

Cuando hace un año la enfermedad de Chávez parecía poner punto y final al proceso bolivariano, los analistas más serios coincidieron en que, fuera el que fuese el desenlace, ya no sería cierto que los logros del proceso bolivariano pudieran revertirse. La politización del pueblo –desde ese comienzo en que una sociedad con un enorme grado de analfabetismo fue capaz de discutir, enmendar y aprobar una nueva Constitución- se tradujo en la capacidad de exigir derechos. Escuchando al candidato Capriles durante la campaña, uno podría imaginar, de no conocer al personaje, que estaba ante un genuino representante de la izquierda. Chávez, en cualquier caso, había logrado que la cuestión social volviera a estar en la agenda política venezolana. Algo que los que se han presentado contra el comandante olvidaron durante, al menos, los 30 últimos años. Ahora, el pueblo venezolano ha vuelto a recordárselo. Con una participación histórica y con 11 puntos de distancia frente al candidato de la oposición.  ¿Tendrá Chávez derecho a gobernar con ese resultado? Hollande le sacó a Sarkozy apenas tres puntos. Chávez a Capriles, once. La prensa del mundo libre que quiso hacer verdad la victoria de Capriles a fuerza de repetirlo aún no se ha disculpado.

Un proyecto que quiere reinventar el socialismo

Mientras que en Europa la democracia se está vaciando con la justificación de “los mercados”, en Venezuela gana puntos elección tras elección. El sentido común electoral europeo ya no permite escoger entre modelos diferentes. Si llega el caso de ponerse en riesgo el modelo existente, aparece un técnico (Monti, Papademos) o se amenaza al candidato alternativo y a sus votantes con las siete plagas (caso de Syriza). En Venezuela las elecciones merecen ese nombre porque cada candidato implica un tipo radicalmente diferente de sociedad. Sólo donde en verdad se escoge hay democracia. Y a Chávez nunca se le hubiera ocurrido, de haber pensado que iba a perder las elecciones, llamar a un técnico para salvaguardar el modelo, como ha sido el caso en Europa. Pero Vargas Llosa, como un idiotés descongelado, cree que es al revés, que donde la democracia peligra es en Venezuela, y los medios afines lo amplifican. La brillantez de su verbo parece agotar toda su inteligencia para el resto de tareas. Por debajo de Vargas Llosa, ni mencionarlo. Ya que no han matado a Chávez, regresan a las maniobras de antaño. El dictador bolivariano…

La victoria de Chávez, y eso es lo que debiera ocupar a la derecha, implica cumplir su programa (en cuanto a cumplimiento de compromisos electorales, Chávez ha demostrado hasta el día de hoy que no es el Presidente español Rajoy). Ese programa, ahora refrendado popularmente, habla de soluciones socialistas. Un gesto de radical honradez de Chávez, nunca lo suficientemente reconocido, tiene que ver con el anuncio en 2005, en el estadio Gigantinho de Porto Alegre, de que la solución a los problemas de su país y del mundo sólo podía venir del socialismo. Nada más sensato, desde otra lógica,  que proponer un modelo que se basara en el “chavismo”. Si, como reza la hueca crítica, Chávez fuera un abusivo populista –un curioso populista que comenzó su gobierno con una nueva Constitución y aumentando a cinco los poderes del Estado (añadiendo un poder moral y un poder electoral), mientras que los que lo acusan de populista en España, están desmantelando en silencio y sin referéndum la propia-, difícilmente hubiera renunciado a construir un régimen personalista. De esa manera, podría haber chavistas de derechas y chavistas de izquierdas, algo que no cabe cuando el asunto va de “socialismo”.  Apostar por el socialismo resta apoyos. ¿Alguien recuerda en el entorno político liberal a algún gobernante dispuesto a perder votos antes que perder ideas?

Pero Chávez no se quedó ahí, sino que, además, dijo que el socialismo del siglo XXI no podía repetir los errores del socialismo del siglo XX. Por eso se abrieron líneas de discusión –donde el Centro Internacional Miranda tuvo un papel estelar- que debían identificar qué aspectos del socialismo del siglo XX debían conservarse y cuáles debían superarse. Muros y alambradas, desconfianzas ante el pueblo, campos de reeducación, adoctrinamiento, confusión del Estado y el partido, autoritarismo,  estatización de todos los medios de producción, partido único, primacía de los fines sobre los medios o falta de respecto a la diversidad (recordemos el trato concedido a los homosexuales en muchos países socialistas o cómo la Komintern fue a Perú a recriminar a Mariátegui por hablar de un socialismo indígena en su país o) forman parte de aquellos aspectos que durante el siglo XX alejaron al socialismo de la libertad y del apoyo popular.

Sin embargo, la entrega y el sacrificio (fue el ejército rojo quien frenó a los nazis), la eficacia económica (Rusia y China salieron del feudalismo), la conquista de derechos sociales y políticos, la descolonización, el pacifismo, el ecologismo, el pacifismo son todos logros de la izquierda. Proponer el socialismo en un país petrolero rentista, donde el consumismo es casi una religión, con unos militares formados durante 40 años para combatir a los izquierdistas, con un Estado débil y “anárquico” (Macondo se empeña en mudarse a Venezuela) y en un momento de crisis mundial de la izquierda y de auge del modelo neoliberal o es un rasgo de genialidad o lo es de locura tropical. Aunque, ¿acaso no tienen mucho que ver ambas? Chávez conecta con su pueblo. Y resulta que Venezuela está en Venezuela, no al lado de Oslo ni de Zurich.

¿Odian a Chávez o más bien a sus políticas?

Jueces díscolos, curas comunistas, policías sindicalizados, incluso hijas metidas profesionalmente a putas, son figuras que siempre han molestado sobremanera a los bienpensantes del establishment y a sus ideólogos calderilleros. Son actores rupturistas que desestabilizan unos escenarios que llevan siglos sirviendo a un mismo señor. Pero al fin y al cabo, son de casa. Si el desorden doméstico sube de nivel y se rompe la geopolítica de ese mapamundi donde España está en el centro y las Américas son, caídas en la cartografía, herencia del viejo imperio, el desparramo se vuelve cósmico. Si tenemos un rey, piensan en el suelo castellano, que sea al menos para que tengamos un imperio. “¿Cómo que un zambo está causando problemas? ¿Otro esclavo como Espartaco saliéndose de madre? ¡Me lo sacan de inmediato!”

Nada como un militar medio negro medio indígena, católico ferviente y chingador del Vaticano, adorador de Fidel Castro y de la Virgen de Coromoto, irrespetuoso del azufre de Estados Unidos y de la caspa permanente de la política exterior del reino de España, nada mejor digo, que un militar así para venir a decirle al resto del continente latinoamericano -y de paso al mundo-, que madre no hay más que una y que la que dicen madre patria ni es madre ni, visto lo visto, puede siquiera sostenerse como patria. Un militar Presidente, Chávez, que le habló de tú a los Estados Unidos,  que vino a decirle a los latinoamericanos que solos no van a poder ser, y que unidos es que van a empezar a reconocerse lejos las ataduras de la historia. Que viene a contarles a los pueblos de América que las empresas que obran allí como señores feudales tienen los pies de barro y que no gozan de legitimidad porque no pagan impuestos ni allá ni acá y que bueno es domesticarlas. Que viene a susurrarles a los dirigentes del Sur que miren con recelo a las instancias internacionales, empezando por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que los que se dejan engañar no son antecesores de nadie. Y entre decir y decir, se escucha: “¿por qué no te callas?”. Pero no basta con mandarlo. Y, además, ya era tarde. Chavez ha ganado 14 elecciones. La última, este 7 de octubre, once puntos por delante de su contrincante. Todos contra él y ni por esas. ¿Y si el truco fuera la política?

Viéndolo en perspectiva histórica, no es extraño que Venezuela haya concitado tantas iras. Tampoco que haya tanta gente con una opinión tan contundente sobre un país que no sabrían poner en el mapa y sobre un Presidente sobre el que sólo han oído chascarrillos. Pero Chávez, qué duda cabe, es un dictador tropical -que en eso se han puesto de acuerdo casi todos los medios-. Porque para hacer algunas afirmaciones leer ni siquiera es un requisito. El “caso Chávez” es un ejemplo  de manual de cómo los medios de comunicación son capaces de crear matrices que construyen en la ciudadanía –incluso en la letrada- puntos de vista tan firmes como carentes de báculo. “¿Sabe usted algo de Venezuela más allá de intuir por donde queda?” . “Pues no, y ni falta que me hace”. “¿Y sabe algo sobre su política social, sobre su historia, sobre su Constitución?” “Pues menos aún. Pero mire, no me hace falta ser muy listo para saber que Chávez es un militar golpista, que cierra medios de comunicación, que adiestra a los niños y tiene a su pueblo en un puño”. “¿Y las elecciones donde hay más libertad que las que tuvieron los griegos?” ¡Oiga, joven, póngame otra copa de coñac!”. En este mes que arranca la universidad en España,  cuando son muchas las familias que no tienen los 1400 euros que cuesta una primer matrícula en la universidad pública, ¿sabe la ciudadanía española que hay dos millones trescientos mil estudiantes universitarios en Venezuela? ¿Sabe que Venezuela es el segundo país de América Latina en estudiantes universitarios? ¿Sabe que es el quinto del mundo?  Podemos hablar también de la vivienda social, de la medicina pública, de la escolarización, de los libros y ordenadores gratuitos para los estudiantes, de la libertad para entrar y salir del país, de la libertad de escribir en la prensa un día sí y otro también que hay que matar a Chávez, del artículo de la Constitución que permite revocar el mandato de cualquier cargo público, de las reformas constitucionales que siempre pasan por un referéndum popular. ¿Comparamos con la España de Rajoy o Zapatero? Estos malditos dictadores…

El asunto, pues, es de fondo. Bastaría echar un vistazo a la historia para ver que cada vez que ha existido una gran crisis del capitalismo y un país ha intentado una vía alternativa, ha sido demonizado, fustigado, castigado y, en caso de no valer esas medidas, finalmente ha llegado la invasión o el sometimiento. Pasó con la crisis de 1876 –proceso que lleva a la Primera Guerra Mundial- y la de 1929 –con la URSS y la II República española como estigmas-. De manera más cercana, ocurrió con la crisis de 1973 –ahí es donde hay que entender el desenlace del Chile de Allende- y la crisis de 1998-2008 –que es donde aparece la Venezuela bolivariana como referente alternativo y, por tanto, sujeto de demonización-. Decía Stiglitz que el éxito del neoliberalismo es haber convencido a la gente de que no existía alternativa. Y resulta que Chávez decía que sí la había y, además, tenía petróleo. Intolerable. Que luego, como sostenía Kissinger, empiezan a caer los países como en un dominó…

Esa coherencia hace daño en no pocos oídos. Si el neoliberalismo sólo puede sobrevivir en tanto en cuanto convenza de que no hay alternativa, la Venezuela bolivariana es en exceso disolvente. Una piedra en el zapato de la lógica una, grande y libre, como ayer fue el Chile de Allende, la Cuba de Fidel, la España del Frente Popular, la Rusia de Lenin, la Comuna de París, el Haití de Petion o la Roma de Espartaco.

Odios hispánicos

En el caso de España, el odio de los que viven de odiar viene de lejos. Aznar, ya Presidente del Gobierno, mandó en 1998 a Venezuela a su futuro yerno Alejandro Agag, a su asesor político Pedro Arriola, el jefe de comunicación del PP, García Diego, y al entonces desconocido empresario Franciso Correa (ya andaba fraguándose la red Gürtel) a montarle la campaña presidencial a Irene Sáez, una ex Miss Universo que si bien iba si no a solventar los problemas de un país con un 60% de pobreza, iba, al menos, a llenarlo de glamour (quizá, si hubiera sido así, Boris Izaguirre no habría venido a España a bajarse los calzoncillos en la tele y a pegar gritos que desvelaban a los pensionistas). Pero Chávez ya apuntaba maneras y arrasó en aquellas elecciones. Le sacó a la candidata de Aznar más de 50 puntos. Nada extraño que cuando el golpe contra Chávez en 2002, Aznar mandara al embajador español a reconocer al golpista, a la sazón, además, presidente de la Patronal. Todo un exceso (que las patronales den un golpe y pongan al patrón de patrones al frente ¿Se imaginan a Cuevas o a Díaz Ferrán de jefes de gobierno después del 23-F? Bueno, la pregunta no deja de ser retórica).

Por parte del PSOE, el desencuentro viene de las relaciones de Felipe González con Carlos Andrés Pérez, el Presidente corrupto (así lo sancionó el congreso que lo juzgó mucho antes de que llegara Chávez) y responsable de mandar al ejército a disparar contra el pueblo durante el Caracazo de febrero de 1989. Esas complicadas amistades que hace la Internacional Socialista… Añadamos que a González, quien ya debería estar  tanteando el terreno que le llevaría a trabajar para Carlos Slim (el hombre más rico de América Latina), le presentó el mismo Carlos Andrés a un empresario, Gustavo Cisneros (una de las principales fortunas de Venezuela). Aquello debió ser el comienzo de una hermosa amistad, pues González le vendería a Cisneros Galerías Preciados por 1.500 millones de pesetas. Tras un saneamiento  con dinero público de 48.000 millones de pesetas, el avispado empresario vendería cinco años después la empresa por 30.600 millones, esto es, 20 veces más. No es de extrañar el enfado de Cisneros, Carlos Andrés y Felipe González con el comandante Chávez. Más extraño es por qué tuvo que hacer de su enfado personal una cuestión política. Aunque a lo mejor el enfado ya era también política. Quedaba por ver la posición de la izquierda del PSOE. La que siempre ha tenido dificultades para procesar lo que estaba fuera de los partidos comunistas. Anda aún dándole vueltas al asunto. 40 años de dictadura militar han generado igualmente algunos anticuerpos ante todo lo que tenga que ver con la milicia.

Junto a esos odios políticos están los odios empresarial-mediáticos. El grupo PRISA, cuya fortuna vino de la exportación de libros de texto con créditos públicos, nunca le perdonó a Chávez que cometiera el delito de decidir que fueran los venezolanos los que hicieran los libros de texto de los venezolanos. Ahí empezó una cruzada contra el Presidente que contrasta con el apoyo cerrado a Lula –coincidente con la nominación del español como lengua de estudio en Brasil, lo que multiplicó una vez más el mercado de los libros de texto-. El diario El país y el conjunto del grupo empezó una caza contra el bolivarianismo que va desde la celebración del golpe de Estado de abril de 2002 –el editorial “Golpe a un caudillo” del 13 de abril se estudia como ejemplo de periodismo mercenario- a la construcción mediática del supuesto “empate técnico” entre Capriles y Chávez que preparaba el desconocimiento del resultado electoral que pedían los viejos partidos que integran la supuesta Mesa de la Unidad opositora.

Sin embargo, como dice Boaventura de Sousa Santos, tenemos que empezar a aprender del Sur. No para repetir el error de importar acríticamente modelos, como ellos hicieron en el pasado. En esta situación de pérdida del Estado social y democrático de derecho en Europa motivado por el embate neoliberal, pudiera ser interesante saber cómo América Latina sufrió lo mismo hace 30 años (incluidas privatizaciones, pérdida de infraestructuras, también del transporte ferroviario, cierre de hospitales y escuelas, rescates bancarios, primas de riesgo, empobrecimiento general de la población) y cómo salieron a través de procesos constituyentes que están sentando las bases de un nuevo pacto social.  Y ahí puede aparecer un Chávez diferente. Un Chávez que nos ayude a mirarnos de otra manera. Un militar zambo y del Sur. ¿Nos atrevemos al menos a entenderlo?

¿Y ahora qué?

Chávez ha tenido las elecciones más reñidas desde su victoria en 1998. Nunca la oposición ha recortado tanto la distancia entre su candidato y el Presidente Chávez, marcando una tendencia que, a medio plazo, beneficiaría al antichavismo. Si bien es cierto que la distancia entre ambos partidos ha sido espectacular (once puntos), aún más contando con el desgaste necesario de 13 años de gobierno, nunca ha sido más estrecha. Y todo esto no por mérito de la oposición –que lo que ha tenido es mucho dinero de oscuro origen para su campaña- ni por ninguna maldición de la historia, sino por algún tipo de demérito de entre las filas bolivarianas y su quehacer gubernamental. Porque los avances en estos 14 años han sido tan espectaculares que es difícil ocultarlos para quienes viven en Venezuela (por más que mientan con gran descaro quienes los niegan o los falsean desde los medios internacionales). Déjesenos insistir: basta mirar los 7 puestos avanzados en el Índice de Desarrollo Humano entre 2006 y 2011, los dos millones trescientos mil estudiantes universitarios, la  reducción a la mitad –a la mitad- de la pobreza y de la pobreza extrema, las casi 400.000 viviendas públicas construidas en los dos últimos años, los 500 millones de consultas médicas públicas –en un país donde los pobres no tenían acceso a la sanidad- y los casi 11.000 centros médicos abiertos, la erradicación del analfabetismo, las redes de alimentación populares… Por todo esto, Chávez tenía que ganar las elecciones. Entonces ¿por qué ha sido el resultado más reñido de la historia?

La Republica Bolivariana de Venezuela ha tenido fortuna a la hora de enfrentar los problemas actuales ligados a la política neoliberal. La capacidad y decisión gubernamental eran suficientes para enfrentar las presiones del Banco Mundial, del FMI y de los demás organismos financieros internacionales. No era menor para reubicar a los Estados Unidos –acostumbrado a mirar hacia el Sur con maneras de cowboy– o para utilizar el petróleo –previa rearticulación de la OPEP para terminar con la era de los precios bajos–. También para hacer keynesianismo impulsando el gasto social (más de 500.000 millones de inversión social en los últimos diez años) y poner en marcha un programa de humanismo social redistribuyendo la renta en forma de redes de alimentación, sanitarias y educativas, entre otras muchas.

Sin embargo, su suerte no ha sido pareja a la hora de pelear contra los “fantasmas” históricos que acompañan al país desde los tiempos de la colonia, aquellos en los que Venezuela no era siquiera un Virreinato sino una simple Capitanía general (de aquellos barros, estos lodos). Estos fantasmas tienen que ver con la debilidad del Estado –construido al tiempo que el país se hace petrolero–; con la ineficiencia administrativa, que a su vez da paso a una corrupción endémica y que tampoco es vista de manera dramática por la ciudadanía; el centralismo –muy ligado igualmente a la debilidad estatal–; el militarismo –una vez más vinculado al escaso desarrollo industrial que hizo que la débil burguesía acudiera a los militares para solventar sus cuitas–; y una firme creencia en los liderazgos fuertes –los gendarmes necesarios, en la expresión de Vallenilla Lanz– que terminan por delegar más funciones de las posibles en la figura del Presidente. Esos problemas estructurales son los que hicieron de Chávez un Presidente “mágico”. Y es el retraso en su solución lo que ha llevado a que el candidato Capriles –una persona que en su discurso de aceptación de la derrota ha afirmado que acaba de conocer, a sus 40 años, al pueblo– recoja más votos de los que le corresponderían por su origen de clase (millonario de familia),  sus compañías –los grandes clanes del dinero–, sus vinculaciones exteriores –sintonía con el narcopresidente Uribe de Venezuela, con la derecha injerencista norteamericana o con los lobbies mediáticos de la derecha y la extrema derecha– o su enfrentamiento con los partidos tradicionales –Acción Democrática y COPEI–, que ven con miedo el avance del joven político que prometió arrumbar a los partidos del “pasado”.

Las elecciones han demostrado una normalización del país (que se suma a la normalización de las relaciones con Colombia). Si Capriles puede consolidarse como el referente de la oposición, el chavismo va a tener enfrente poderosos problemas si no ataca de frente los problemas estructurales del país. No sirve sin más mejorar las condiciones iniciales: los pueblos que mejoran siempre quieren más. Y hacen bien. La oposición debe de haber aprendido que la vía electoral les entrega mayores réditos que la vía insurreccional (que fue la preferida durante una parte importante de estos 14 años). E igualmente tienen que asumir que el proyecto claro del presidente Chávez es  ahora la construcción del socialismo, de manera que su marco de juego tiene que ser ese. De lo contrario, estarán de nuevo subvirtiendo las estructuras de consenso y la polarización social seguirá existiendo. Igualmente, Venezuela debe blindarse frente a los ataques externos. Los resultados de la oposición están vinculados a la financiación de su campaña por parte de los mayores capitales del país y por la financiación estadounidense. Igualmente está ligada al el control de los medios de comunicación (por mucho que se repita lo contrario, el 80% de los medios de comunicación en Venezuela están en manos de la oposición). La democracia reclama las mismas reglas para todos, y si a algunos se les olvida, es misión del gobierno recordárselo. Porque el Gobierno de Venezuela, a diferencia de lo que estamos viendo en Europa, sigue reclamándose como un gobierno de las mayorías.

De las elecciones sale un posible candidato de la oposición que tiene por delante la tarea de transformar la heterogeneidad de sus apoyos y la falta de proyecto popular en una alternativa de gobierno. No es tarea fácil y no hay señales que indiquen un probable triunfo en ese cometido. La derecha venezolana apenas está empezando a saber lo que es el pueblo y cuáles son sus necesidades. Y los viejos partidos tradicionales, AD y COPEI, no están dispuesto a que lo que perdieron en las primarias que eligieron a Capriles se convierta en un criterio incuestionable que los arrincone aún más.

Igualmente, sale un Presidente Chávez que tiene que conjugar el “arroz con mango” (forma criolla de referirse a cosas que ligan mal) de la puesta en marcha del socialismo, de la conjugación del Estado heredado y de la construcción de un nuevo Estado basado en las comunas, de la articulación del Partido Socialista Unido de Venezuela como un partido que vaya más allá de las cuestiones electorales, de la relación con los demás partidos que configuran el Polo Patriótico, de la recuperación de parte de esos seis millones que han votado a Capriles acabando con el burocratismo, la corrupción y la ineficiencia, y también de la corresponsabilización del pueblo, marcando nuevas obligaciones en la construcción de la nueva sociedad. Sin olvidar que su salud no es la misma que hace 14 años, lo que hace regresar otra vez la cuestión de la sucesión, de la delegación de poder y de la dirección coral del proceso de transformación. El apoyo popular, después de 14 años, ha sido espectacular: un 80,7% de participación y el 55,11% de los votos. Queda lejos, sin embargo, el objetivo de los diez millones de votos. Y la distancia con la oposición se acorta. Se trata ahora, otra vez, de la revolución dentro de la revolución.  De sentar realmente las bases para la transición al socialismo. Y éste parece ser el momento. Quizá el último momento

Chavez reloaded

Al bolivarianismo, en este nuevo escenario de victoria y gobierno hasta 2019, le corresponde hacer creíble su capacidad de, esta vez sí, solventar los problemas estructurales de Venezuela. Y para ello, no hay otra que reforzar el poder popular con cierta urgencia. Si hiciera esto –aunque los plazos electorales a la vuelta de la esquina lo dificultan- se abriría la posibilidad –ahora prácticamente clausurada –de frenar ese resultado negativo prometido para las elecciones de diciembre y que dificultaría la enorme labor planteada y con la que se han ganado las elecciones (sentar las bases para la transición al socialismo). Sin olvidar que la derrota de Capriles ha servido para conjurar un peligro extremo para el continente latinoamericano como es el prometido freno del proceso de integración, único capaz de lograr la paz en la región –ahí está el ejemplo de las negociaciones con las FARC o de la unidad contra las intentonas golpistas-, de sentar las bases de unas instituciones financieras latinoamericanas –un Banco del Sur, un Fondo Monetario del Sur- y de lograr un avance económico que no repita los errores del extractivismo, del productivismo y del crecimiento basado en el despojo medioambiental. Si tras 200 años de soledad América Latina no está sola se debe en buena medida a los esfuerzos en esa dirección hechos por Hugo Chávez.

Mientras que Europa, y España con ella, se desliza por la pendiente, América Latina, y Venezuela con ella, está escalando la montaña. La enfermedad recargó a Chávez. Chávez reloaded. Estas elecciones han sido la segunda parte de ese recargamiento. Pero estas aventuras, como las buenas historias épicas, son trilogías. Queda la tercera: sentar las bases para que, en cualquier escenario, la revolución bolivariana pueda decir que llegó con voluntad real de quedarse.  Socialismo, Estado comunal, derechos indígenas, crecimiento compatible con el respeto al medioambiente y a las formas tradicionales de vida, liberación paulatina de la dependencia del petróleo, formas corales de dirección política. Hoy Chávez está frente a Chávez. Es él el que, una vez más, ha ganado unas elecciones por encima de errores de los cuales una parte pueden atribuirse a él y otros muchos a quienes le acompañan. Un Chávez que gobierna el país real con el que cuenta y un Chávez cuyos sueños se agitan entre los fantasmas latinoamericanos. Entre esos dos espejos enfrentados tiene que reflejarse a sí mismo el pueblo. Que no se haya roto el espejo llena a Venezuela de reflejos brillantes.

Juan Carlos Monedero es profesor de ciencia política en la Universidad Complutense de Madrid y ha sido asesor-investigador del Centro Internacional Miranda de Venezuela

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KICILOFF , EL SEUDOMARXISTA, O PORQUE LEER A MARX NO HACE A NADIE MARXISTA

Ni estudiando aleman para entender a Marx, ni leyendo los Grundisse para arriba y para abajo, Kiciloff podra llegar a ser marxista,..el marxismo es una cuestion de análisis para y desde la clase proletaria y desde sus intereses. En todo caso será un burgués que ha leido a Marx.

Kicillof, inflación y Keynes

Por Rolando Astarita . Para Sin Permiso

Recientemente, en su presentación ante el Congreso del proyecto de presupuesto 2013, el doctor Kicillof explicó que la emisión monetaria en Argentina no es inflacionaria, y citó el caso de EEUU, donde la fuerte expansión monetaria, con la crisis, no provocó una suba de precios importante (a julio de 2012, la inflación anual es del 1,7%). El argumento de Kicillof fue: “Para los que piensan que la emisión es la causa exclusiva del aumento de precios, les recuerdo que vivimos en un laboratorio de expansión monetaria. EEUU cuadruplicó su base monetaria, la Unión Europea la duplicó, y el Banco de Inglaterra la cuadruplicó. ¿Y en estos países hay riesgo de inflación? No, hay riesgo de deflación”. Por eso, en Argentina habría margen para emitir billetes, sin temer consecuencias inflacionarias. De acuerdo a los datos presentados por el doctor Kicillof, el agregado monetario M2 equivale a solo el 20% del PBI, un porcentaje mucho más bajo que en otros países (Brasil, Chile, EEUU, Francia, Corea del Sur). Según Kicillof, pensar que la emisión monetaria genera inflación, es propia de la ortodoxia neoliberal. También explicó que la inflación solo le preocupa a los financieros, ya que el movimiento obrero está en condiciones de actualizar su salario por encima de la tasa inflacionaria, y citó a Keynes como respaldo de su afirmación.

 

Errores, uno tras otro

 

En todo esto hay, por supuesto, muchísimos problemas, que en buena medida he discutido en otras notas, referidas la teoría cuantitativa del dinero (inspiración del monetarismo), y a la crítica de Marx a la misma. En este apartado, resumo los puntos más destacados y remito a las entradas correspondientes, porque en esta nota quiero centrarme en lo que dijo Kicillof sobre Keynes y la inflación (el lector que no desee entrar en las complejidades de la discusión con el monetarismo, puede pasar al siguiente punto).

 

En primer lugar, es paradójico que pretendiendo ser crítico de la teoría cuantitativa, el doctor Kicillof razone acerca de las presiones (o peligros) inflacionarios en términos de comparación entre el PBI y los agregados monetarios. Se trata de una problemática estrictamente monetarista, que ya hace mucho fue criticada por Marx. Lo central es que no tiene sentido comparar masa monetaria con masa de mercancías, para deducir de aquí que el aumento de precios deriva del aumento de la primera con respecto a la segunda (ver aquí para la crítica de Marx a la teoría cuantitativa).

 

En segundo término, es un grave error pensar que el financiamiento monetario del déficit fiscal no es inflacionario. Mientras que la emisión por entrada de divisas no tiene por qué ser inflacionaria, la emisión contra “pagadios” del Tesoro, sí es inflacionaria. Y esto no es caer en la teoría monetarista, como piensan algunos economistas K, que tampoco parecen entender ni jota de lo que es la teoría monetarista, ni su crítica. Marx, que fue muy crítico de la teoría cuantitativa, explicó sin embargo que la emisión sin respaldo es inflacionaria (ver aquí y aquí).

 

En tercer lugar, y de nuevo paradójicamente, mientras Kicillof sostiene que el financiamiento del déficit con emisión no es inflacionario, el Banco Central, dirigido por la “productivista” Marcó del Pont, aplicó durante mucho tiempo políticas de esterilización (de nuevo remito aquí). Lo que permitió muy buenos negocios a los bancos (ver aquí). ¿A esto llama el doctor Kicillof “lucha contra la patria financiera”?

 

En cuarto lugar, el caso de la emisión monetaria de EEUU e Inglaterra no es aplicable a la situación argentina. En esos países, y en Europa, hay fuertes riesgos de deflación, algo que no sucede en Argentina. Además, es un hecho que de todas formas la inyección monetaria tuvo efectos inflacionarios, ya que frenó una posible deflación. Tengamos en cuenta que la emisión fue acompañada, en EEUU, por una fuerte entrada de capitales, que agravó los peligros deflacionarios. ¿Qué tiene que ver esto con la situación en Argentina? Agreguemos todavía que la emisión en EEUU tuvo efectos negativos sobre los activos de muchos países (ver aquí y aquí). Es imposible sostener que tuvo efectos neutros.

 

Keynes, inflación y salarios

 

Antes de examinar lo que dijo el doctor Kicillof sobre Keynes y la inflación, señalo que en otra nota expliqué por qué el punto central de su tesis doctoral, dedicada a Keynes, está equivocada (ver aquí). Puede ser útil para aquellos que quieran ubicar las apreciaciones de Kicillof sobre Keynes en un contexto más general.

 

Recordemos que en su exposición ante el Congreso, Kicillof explicó que la inflación no es un problema para los trabajadores, ni para los sectores medios, ni para la burguesía “nacional y productivista”, porque Keynes dijo que solo era un problema para los financieros, y que los trabajadores consiguen aumentos de salarios que emparejan la inflación. En otras palabras, el argumento del doctor Kicillof es “tengo razón porque lo dijo Keynes”. Punto. No hace falta pensar más. Lo dijo Keynes. Punto. ¿Y si alguien hubiera contrapuesto una cita de Platón, o de Séneca, o de Shakespeare? Pues habríamos tenido una divertida guerra escolástica. Por eso, ¿no sería mejor reflexionar un poquito sobre si se verifica lo que dicta tal o cual cita? Como reza el dicho, “gris es toda teoría, y verde el árbol de la vida”. Yendo al grano, y al margen de lo que dijo Keynes, ¿es cierto que la inflación solo perjudica a los financistas? Con poco que se sepa de historia económica, la respuesta es claramente no. Para citar solo un ejemplo, los trabajadores de este país sufrieron una colosal caída del salario en los años 1980 y en los principios de la década siguiente, a través de la “carrera inflacionaria”. También padecieron una fuerte caída de sus ingresos en 2002, cuando la inflación fue del 42% y los salarios se estancaron. Esto por no hablar de los efectos distributivos que puede tener la inflación entre otras clases sociales, y fracciones de clase; como cualquiera conoce, no siempre ni necesariamente esas variaciones de precios relativos, vía inflación, perjudican solo a los financistas. Por ejemplo, con tipo de cambio fijo, o retrasado, la inflación erosiona la rentabilidad de los exportadores; y hay otros ejemplos. ¿Cómo se puede sostener entonces que la inflación solo afecta al sector financiero? Al margen de lo que pudo haber dicho Keynes, hay que tener un poco de criterio; existe la historia, existen los datos empíricos (por más que el Indec y Kicillof los quieran desconocer).

 

Dicho esto, vayamos ahora a Keynes. Empecemos aclarando que en la Teoría General Keynes polemiza principalmente con la “ortodoxia” que buscaba salir de la depresión mediante la deflación y la caída de los salarios. En el marco de esa polémica, Keynes explica que hay dos tipos de inflación: la que existe cuando la economía todavía no ha llegado al pleno empleo; y la inflación que llama “verdadera” o “auténtica”, que es la que se alcanza cuando “cualquier intento de aumentar la inversión pondrá en movimiento una mayor tendencia de los precios a subir sin limitación…” (p. 112, edición FCE). Este segundo tipo de inflación, se alcanza cuando ya la producción no puede aumentar (estamos en el pleno uso de recursos) y toda expansión monetaria se traduce en alza de costos. En estas condiciones, dice Keynes, los trabajadores resisten cualquier baja “en sus remuneraciones monetarias y no hay motivo correspondiente para oponerse a un aumento de éstas” (p. 269). Esto es, solo en esas condiciones se puede asegurar, siempre según Keynes, que los aumentos salariales van a producirse al mismo ritmo en que avanzan los precios, y por lo tanto no habría caída de los salarios reales. Aclaremos que, seguramente por el contexto de la época (década del 30, deflación) Keynes no considera la eventualidad de que esta carrera termine en alta inflación. Tampoco incorpora los efectos sobre el tipo de cambio.

 

De todas maneras, lo relevante para lo que nos ocupa es que Keynes está considerando que los salarios no son afectados si hay una situación de pleno uso de recursos, porque en ese caso la elasticidad producto (o demanda) de los salarios es igual a la unidad. Se puede estar a favor o en contra de lo que sostiene Keynes, pero la primera condición en cualquier debate es el rigor. Está muy claro que por fuera de esa situación tan particular, Keynes consideraba que la inflación sí podía afectar, y mucho, a los salarios reales. No solo planteaba que los trabajadores podían verse afectados, sino sostenía que en el caso general (que no es de ocupación plena, estamos en Keynes, doctor Kicillof!!!) la suba de precios sí afectaba a los salarios reales porque los trabajadores no pueden defenderse apropiadamente de esa suba. Leemos en el capítulo 2 del principal libro de Keynes: “Desde el momento que existe movilidad imperfecta del trabajo y que los salarios tienden a producir igualdad precisa de ventajas netas para diferentes ocupaciones, cualquier individuo o grupo de individuos que consienta una reducción de sus salarios nominales en relación con otros, sufrirá una disminución relativa de sus salarios reales, cosa que basta para justificar su resistencia a ella. Por el contrario, sería impracticable oponerse a toda reducción de los salarios reales debida a un cambio en el poder adquisitivo del dinero, que afecta a todos los trabajadores por igual; y, de hecho, por lo general no se opone resistencia a esta clase de fenómenos, a menos que sean extremos” (p. 24). ¿Cómo se puede afirmar que Keynes consideraba que la inflación nunca afectaba a los salarios de los trabajadores?

 

Preguntas político-prácticas para un doctor en Keynes

 

Alguna vez, refiriéndose a la burguesía francesa, Trotsky dijo que estaba dividida en torno a si bajaba los salarios vía deflación, o inflación. En cualquier caso, había que bajarlos. Con esto, el viejo revolucionario ponía el foco en el punto crucial: la inflación puede ser una vía para reducir el salario. Desde su perspectiva burguesa, Keynes dice lo mismo. Incluso sostiene que los trabajadores, de conjunto, no se oponen a bajas de sus salarios, por vía inflacionaria, si las mismas no son “extremas”. Al menos, no pueden hacerlo hasta que no se llegue al escenario de pleno uso de recursos (cuando todo estímulo ya no se traduce en aumento de inversión, sino de precios). A la luz de esto, y para seguir jugando el juego keynesiano, cabe preguntarse: ¿qué capacidad de “emparejar” la suba de salarios con la suba de precios tienen hoy los millones de trabajadores que están precarizados o en negro? ¿Qué capacidad han tenido los trabajadores estatales en los últimos tiempos? ¿Qué capacidad han tenido los jubilados? ¿Qué capacidad los que reciben planes sociales? ¿Podría el doctor en Teoría General responder estas sencillas preguntas? ¿O nos va a lanzar otra temible cita de Keynes para solucionar los problemas?

 

Rolando Astarita es profesor de ciencia económica en la Universidad de Buenos Aires.

 

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LA CRISIS DEL DOLAR- RUSIA Y CHINA AL ATAQUE POR LA PETRO MONEDA

El dólar ya no es la moneda principal para el comercio de petróleo

Por Ken Schortgen – Para Sin Permiso

El 11 de septiembre, Lindsey Williams, ex ministro de las compañías petroleras durante la construcción del oleoducto de Alaska, anunció el acontecimiento más significativo para el dólar de EE.UU. desde su creación como moneda. Por primera vez desde la década de 1970, cuando Henry Kissinger forjó un acuerdo comercial con la casa real de Saud para vender petróleo sólo con dólares estadounidenses, China anunció su intención de dejar de lado el dólar en sus negocios de petróleo y comenzó a vender el producto utilizando su propia moneda.

Lindsey Williams: “El día más importante en la historia del dólar estadounidense, desde su fundación, ocurrió el jueves 6 de septiembre pasado; ese día, ocurrió algo que va a afectar nuestras más de lo que imaginamos”.

“El Jueves, 06 de septiembre… sólo hace unos días, China hizo el anuncio oficial. China dijo: “nuestro sistema bancario está listo, todos nuestros sistemas de comunicación están listos, todos los sistemas de transferencia están listos y, a partir de ese día, jueves 6 de septiembre cualquier país del mundo que quiera comprar, vender o negociar con petróleo crudo puede hacerlo usando de la moneda china y no el dólar estadounidense”. Entrevista con Natty Bumpo de Just Measures Radio, 11 de septiembre.

Este anuncio hecho por China es uno de los cambios más significativos en los sistemas económicos y monetarios mundiales, pero apenas se informó sobre el anuncio debido a que ocurrió durante la convención demócrata. Las ramificaciones de esta nueva acción son muy amplias, y muy bien podría ser el catalizador que haga caer al dólar como moneda de reserva mundial, y cambiar todo el panorama de cómo funciona el mundo de la compra de energía.

Irónicamente, desde el 6 de septiembre, el dólar de EE.UU. cayó de 81.467 a 79,73 en el índice de precios. Y mientras los analistas se centran en lo que viene ocurriendo en la Eurozona, y mientras se esperan medidas por parte del Banco Reserva Federal respecto a la caída del dólar, no es casualidad que el dólar empezara a perder fuerza el día mismo del anuncio de China.

Dado que China no es un país productor de petróleo, la pregunta que mucha gente se hace es: ¿cómo es que la potencia asiática tiene tanto petróleo como para afectar a la hegemonía del dólar? La respuesta también la dio Lindsey Williams cuando señaló que China y Rusia firmaron un nuevo acuerdo comercial el 7 de septiembre por el que la Federación Rusa acordó vender petróleo a China en las cantidades que esta última deseara.

Lindsey Williams: “Esto nunca ha ocurrido en la historia del petróleo desde que el crudo se convirtió en la fuerza motivadora detrás de  toda nuestra (EE.UU.) economía, y que todo en nuestras vidas gira en torno al petróleo. Y nunca, desde que el petróleo se convirtió en el factor de motivación detrás nuestra economía… nunca se había vendido, comprado o intercambiado petróleo en ningúnpaís del mundo, sin utilizar el dólar estadounidense”.

“El petróleo crudo es la moneda estándar del mundo. No es el yen ni la libra ni el dólar. No hay, en todo el mundo, otro producto más comerciado que el petróleo”.

“El viernes 7 de septiembre, Rusia anunció que desde ese día  iba a abastecer a China con todo el petróleo que necesitara, sin importar cuanto… no hay límite. Y Rusia no usará el dólar estadounidense”. Entrevista con Natty Bumpo en la red, 11 de septiembre.

Estos dos actos de los dos adversarios más poderosos de la economía y el imperio estadounidenses representan un movimiento para atacar la fortaleza económica principal que mantiene a Estados Unidos como superpotencia económica. Cuando el resto del mundo empiece a pasar por alto el dólar y compre petróleo en otras divisas, el pueblo estadounidense sentirá todo el peso de nuestra deuda y disminución de la estructura manufacturera.

Este nuevo acuerdo entre Rusia y China también tiene graves consecuencias en lo que respecta a Irán, y el resto de Oriente Medio. Las sanciones estadounidenses contra Irán dejarán de tener un efecto mensurable, ya que Irán podrá simplemente optar por vender su petróleo a China, para recibir yuanes a cambio,  y usar esa moneda para comprar los recursos que necesita para sostener su economía y su programa nuclear.

El mundo cambió la semana pasada; y ni Wall Street ni los medios de comunicación dijeron ni una sola palabra mientras los políticos [estadounidenses] se regodeaban en su propia magnificencia en sus convenciones partidarias. El 6 de septiembre fue testigo de un gran golpe al imperio estadounidense y al dólar como moneda de reserva mundial. Y China, junto con Rusia, tienen ahora el objetivo de convertirse en los controladores de la energía, y por lo tanto, los controladores de una nueva petro-moneda.

 

Ken Schortgen Jr. escribe habitualmente en Examiner sobre finanzas.

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LA NUEVA IZQUIERDA RUSA CONTRA LA OLIGARQUIA ENCABEZADA POR PUTIN.

Rusia: El avance de las reivindicaciones sociales el 15 de septiembre

Por Serguey Udaltsov – Para Sin permiso

 

En esta ocasión hemos decidido no limitarnos a reivindicaciones políticas.Una diferencia importante de las convocatorias anteriores será el avance de las reivindicaciones socio-económicas.Yo lo considero un gran éxito de las fuerzas de la izquierda que han convencido a los demás participantes de nuestra coalición opositora de la necesidad de hablar alto y claro de los problemas que preocupan a los ciudadanos de toda Rusia: subidas de precios y tarifas, problemas en el ámbito de los servicios comunales, las carencias en los derechos de los trabajadores, la degradación de la enseñanza y de la sanidad. El 15 de septiembre anunciaremos nuestra agenda social común atenta no solamente al sentir de los moscovitas, sino al de los habitantes de todas las regiones del país.

1. Congelar las tarifas de los servicios comunales hasta una revisión independiente del método utilizado para determinar sus cuantías región por región. Al día de hoy toda Rusia está sufriendo por el incontrolado incremento de las tarifas de servicios comunales que se han doblado sólo en lo que llevamos de año. El proceso por el que se determinan las tarifas es un completo misterio para el ciudadano de a pie. Esta insana situación debe cambiar tan pronto como sea posible. El ámbito de los servicios comunales es un ámbito estratégico, por lo que el proceso por el que se determinan las tarifas debe ser claro, transparente y controlable por la sociedad. Consideramos que el gasto de los ciudadanos en servicios comunales no debe superar el 10% del ingreso familiar y el Estado tiene la obligación de prestar el máximo apoyo a los ciudadanos con menos recursos.

2. Detener el desmantelamiento de la enseñanza, sanidad, ciencia y del sistema de pensiones. Aumentar drásticamente el gasto en estos campos, suprimiendo las desaforadas partidas en manutención del aparato funcionarial, para entretenimientos de los oligarcas del Kremlin y los órganos encargados de la represión. Si queremos una verdadera modernización de Rusia será inevitable realizar importantes inyecciones financieras en la ciencia, la enseñanza y la medicina. Sin embargo, los estafadores y los ladrones reducen sistemáticamente la financiación presupuestaria en estos campos, llamando cínicamente a los científicos, estudiantes, profesores y médicos a espabilarse y a ganarse la vida por su cuenta. ¡Lo consideramos completamente inaceptable!

3. Garantizar la libertad sindical y el derecho a la huelga. Es evidente que uno de las mayores problemas del país es la ausencia de derechos de los trabajadores, la pobre remuneración del trabajo y la debilidad de las garantías sociales. Por desgracia, el mayor sindicato ruso, FNPR, liderado por Mijaíl Shmákov, es un satélite del partido del poder y no lleva a cabo una defensa real de los derechos de los trabajadores. Al mismo tiempo, la actividad de los sindicatos alternativos es combatida por diferentes medios, incluyendo la represión. El derecho de huelga, previsto en la Constitución, en la práctica está limitado por una draconiana regulación legal que hace prácticamente imposible la organización de una huelga formal. Exigimos que las decisiones de las administraciones de las empresas que afecten a la remuneración del trabajo y a las condiciones laborales no entren en vigor sin haber sido consensuadas con todos los sindicatos que reúnan a más de un 5% de los trabajadores de la empresa. Exigimos la implantación de un control obrero real en las empresas, cualquiera que sea su régimen de propiedad, así como la simplificación del procedimiento requerido para la convocatoria de una huelga. Porque sin el respeto a los derechos de los trabajadores Rusia nunca podrá “levantarse de sus rodillas”. ¡Esto es lo que diremos el 15 de septiembre!

Claro que este listado de reivindicaciones sociales no es exhaustivo, sino el resultado de un consenso entre las diferentes fuerzas políticas que integran nuestra coalición opositora. Pero es un gran paso adelante, al tiempo que un programa más radical de transformación social será anunciado en la Marcha por los representantes de las fuerzas de izquierda:

– moratoria sobre el nuevo programa de privatización de ramos estratégicos y de empresas científicas y dedicadas a la investigación y producción;

– nacionalización de los monopolios naturales;

– abolición de la Ley Federal 83; prohibición legal de la privatización o mercantilización de todas las instituciones del ámbito social (hospitales, escuelas, museos);

– incremento sustancial del salario mínimo;

– prohibición legal de la práctica conocida como “trabajo prestado” [ETT, agencias de empleo, subcontratas, etc. – NT], revisión del Código del Trabajo y de la Ley de los Sindicatos que limitan los derechos de los trabajadores;

– revisión del Código de los Bosques y del Código del Urbanismo vigentes; prohibición incondicional de las construcciones que aumentan la densidad de edificación, de la destrucción de parques, áreas protegidas, bosques, litorales, así como de toda edificación en su territorio;

– prohibición del incremento de la edad de jubilación; aumento de las pensiones por encima del mínimo vital real.

De esta forma los propagandistas del Kremlin ya no podrán tachar la Marcha de los Millones del 15 de septiembre de “protesta de moscovitas cebados”, dado que las reivindicaciones de la Marcha serán comprendidas por todos los ciudadanos honrados…

 

Al comunicado de Udaltsov la redacción de IKD desea añadir que en la Marcha participará una columna de Ciencia y Enseñanza a la que se unirán los trabajadores y representantes de otros ámbitos públicos, particularmente los médicos. Será fácil encontrar la columna por el gran globo blanco que la sobrevolará.

 

Serguey Udaltsov es uno de los dirigentes del Frente de Izquierdas

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LA CRISIS ECONOMICA GLOBAL ¿ POR QUE SE PROLONGA TANTO ?

POR QUÉ ES TAN PERSISTENTE  LA CRISIS GLOBAL

Por YANIS VAROUFAKIS – Para SIN PERMISO

Ben Hunt, de FUND STRATEGY, me presentó un cuestionario con 8 pregnantes preguntas relativas a la persistencia de la Crisis Global en relación con varios temas de mi último libro,   Global Minotaur. Lo que sigue a continuación es un borrador de la entrevista que será pronto publicada en inglés.

1. ¿Qué cree Usted que ha impulsado el crecimiento de la economía mundial (cuál ha sido, si lo prefiere, el “motor del crecimiento”) desde la recuperación posterior a 2009? ¿Ha vivido la economía con “respiración asistida”, merced a un impulso de crecimiento proporcionado por el estímulo fiscal de China, EEUU, etc.?

Desde el Desplome de 2008, lo que hay que contar es la historia de dos mundos: la Recesión Nordatlántica y el crecimiento considerable en China, India, Latinoamérica y, de modo singularmente intenso, África. Sin embargo, todas las fuentes de crecimiento que acabo de mencionar se reducen a un solo país: China. Sin el crecimiento chino, no sólo China estaría terriblemente desestabilizada, sino que se puede argüir que no habría habido crecimiento en Sudamérica (porque su crecimiento se basa en exportaciones a China) o en África (porque la inversión china directa es allí la mayor bendición). Aunque el crecimiento de la India no depende de China, lo cierto es que es demasiado anémico y de puertas adentro como para contar como fuente de demanda mundial.

2. En relación con eso, ¿qué novedades presenta este año, y particularmente, este verano con la aceleración del declive?¿Entiende usted que se trata de una combinación de factores: agotamiento del estímulo, profundización de la recesión europea, medidas de enfriamiento para combatir la inflación en China, desapalancamiento en los EEUU? O tiende usted a singularizar como decisivo algún factor: profundización de la austeridad en Europa, caída de la demanda europea, lo que afecta a China, EEUU, etc.?

La Crisis es global, y globales son también las razones de su actual aceleración mundial.

Europa, ni que decir tiene, es el enfermo del planeta, y está exportando  a todo el mundo los efectos recesivos de sus políticas de austeridad. Pero no es sólo la austeridad lo que hace de Europa la Némesis global. Responsable es más bien la combinación de la ridícula arquitectura institucional de la Eurozona con la administración del fármaco de la austeridad, o, para decirlo más propiamente, del veneno de la austeridad.

Sin embargo, fuera de Europa, está actuando un buen número de fuerzas recesivas. En los EEUU, la disputa entre el Congreso y la administración en torno a la política fiscal ha enturbiado las aguas, ha causado un pico de incertidumbre (la debacle de los techos de deuda es sólo la punta del iceberg) y ha dejado al Sr. Bernanke, de la Reserva Federal, con demasiada tareas y una sola palanca a su disposición (la flexibilización cuantitativa). Pero cuando la demanda agregada es tan deficiente y cuando la fuerza de trabajo se contrae por causa del llamado efecto conocido como “desaliento laboral”, por mucho que la Fed dispare la oferta de dinero, sus posibilidades de éxito a la hora de estimular la actividad económica resultan harto limitadas. Como dijo en cierta ocasión Keynes, es como tratar de empujar una cuerda colgante desde abajo, en vez de tirar de ella desde arriba.

Entretanto, aunque China actúa mucho más responsablemente poniendo por obra tanto políticas monetarias como fiscales que han levantado generosamente la inversión, lo cierto es que la economía china no está en condiciones de crear demanda en otras partes del mundo a través de estímulos. Todo lo que ha conseguido el estímulo fiscal es incrementar la tasa de inversión en relación con el PIB hasta un sorprendente 70%, empujando la tasa de consumo de la población china sólo hasta un ridículo 25%: una receta segura para unas malas expectativas de demanda agregada y crecimiento. Juntado eso a una política monetaria relativamente laxa, el resultado es una combinación letal de burbujas de activos (señaladamente en el sector de bienes raíces) y caída del consumo. Para ser justos con Beijing, no tienen elección. Sólo el “manirroto” Occidente puede generar la demanda necesaria para reequilibrar la economía global. China, sencillamente, no puede hacerlo por sí propia. Trágicamente, Occidente ha perdido su inclinación a diseñar políticas macroeconómicas globalmente sostenibles.

3. Hablando de la China de estos últimos años, ¿no cree usted que, en realidad, no ha sido un “motor del crecimiento” para la economía mundial, a pesar de que la gente habla confusonariamente del papel de China como contribuyente a una cuarta parte del crecimiento mundial? Puede que China haya contribuido al enriquecimiento de productores de mercancías, pero con un consumo tan bajo ni de lejos está jugando en parte alguna el papel que jugaron los EEUU como consumidor de último recurso de la economía mundial, ¿no le parece? Y mirando hacia el futuro, usted, supongo, no espera que China pueda jugar ese papel a corto o medio plazo…

Véase la respuesta a la pregunta anterior.

4. Pasemos ahora al asunto del desplome del crédito y del estímulo monetario del que ha hablado usted. Por decirlo simple y sumariamente: una buena parte de la demanda agregada de los últimos años venía de la continuada expansión del crédito/deuda al consumidor en las naciones deficitario-deudoras; pero eso se acabó en 2008. Con los actuales niveles de desempleo y de deuda, etc., los consumidores han perdido las ganas de pedir créditos, se están desapalancando en los EEUU, los bancos que prestan en varios contextos –en los mercados hipotecarios, de deuda pública, etc.— están en muchos casos presos del miedo. Mi primera pregunta es sobre el estímulo monetario. Presumiblemente, su análisis es que las oleadas de LTRO [Operaciones de Financiación a Largo Plazo, siglas en inglés de la política del BCE de préstamos baratos a los banca privada europea desde agosto de 2011],  flexibilización cuantitativa de la Fed, etc., no han hecho sino enchufarse a los agujeros de los malos préstamos y reparar los balances, pero no han conducido a préstamos e inversiones productivos en la economía real. ¿Es así? La segunda cuestión tiene que ver con algo que yo no acabo de comprender, y que tal vez llegaría a entender con alguna ilustración. Observo que un desplome del crédito es tremendamente importante en un país como Grecia, dominado por pequeñas empresas perentoriamente dependientes de las líneas de crédito. Pero, ¿qué hay de las economías “granempresariales” como la del Reino Unido, cuyo gobierno insiste en que la restauración del crédito a las PYMEs es algo fundamental? Aquí el asunto del crédito me resulta confuso, porque desconozco la importancia relativa, digamos, de la inversión de las PYMEs comparada con la de las grandes empresas (estas últimas no pueden depender del crédito, disponiendo como disponen de enormes sumas de liquidez que, pudiéndolas invertir, no las invierten). Me pregunto si la cuestión de las grandes empresas que no invierten es la cuestión central que afecta a los suministradores de las PYMES y al resto de la economía, y no la cuestión del préstamo a las PYMES como tal.

Para empezar, el rumor de un estímulo fiscal en los EEUU es una grosera exageración. Si usted toma en cuenta la drástica caída del gasto público de los estados federados y de los municipios norteamericanos, verá que no hubo tal estímulo. Lo que hubo fue un volumen significativo de flexibilización cuantitativa por parte de la Fed, de consuno con el prepóstero plan Geithner-Summers, que no tenía otro propósito que el de cubrir las vergüenzas del Congreso permitiendo fingir a los legisladores que “pensaban” que se había creado un mercado para los difuntos y detestados derivados financieros (tóxicos), cuando, en realidad,  se le estaba cargando al contribuyente la factura de las pésimas apuestas del sector privado.

En lo tocante a la flexibilización cuantitativa, nunca hubo la menor posibilidad de que la Fed pudiera crear suficiente demanda agregada mediante la compra de papeles y  títulos bancarios de dudoso valor. Lo cierto es que la Fed tenía incluso dificultades reales hasta para incrementar la oferta monetaria, puesto que los bancos se negaban a prestar a pesar de las ridículas facilidades financieras que les ofrecía la Fed, con intereses prácticamente cero.

Así pues, y para hacer corta una larga historia: hubo un pequeño, y precioso, estímulo fiscal en EEUU. Ninguno en Europa. Y las operaciones monetarias a ambos lados del Atlántico fracasaron a la hora de lidiar con la insolvencia bancaria, aun manteniendo la liquidez de los bancos: se hizo precisamente lo que se reprochaba haber hecho a las autoridades monetarias japonesas en los 90. Las dos flexibilizaciones cuantitativas en EEUU y las dos LTROs en Europa lo único que consiguieron fue la “zombificación” de los bancos, un proceso que agudizó el potencial de la Crisis para causar daños recesivos a largo plazo a todo el mundo.

5. Entremos ahora en los temas de su último libro… Tengo una primera e importante pregunta. En general, me convence su análisis; creo que es excelente y que plantea algunas cuestiones verdaderamente profundas. El capitalismo necesita un Mecanismo Global de Reciclaje del Excedente (MGRE), un modo de reinvertir los excedentes comerciales y los beneficios, a fin de coordinar la producción y el consumo a escala internacional y asegurar que los desequilibrios comerciales no lleguen a alcanzar, con el tiempo, proporciones críticas. Según lo entiendo, el fallo del MGRE puesto por obra por el Minotauro Global [metáfora de Varoufakis para el neoliberalismo; T.] fue que los excedentes/beneficios no se reinvertían productivamente en los EEUU, sino que iban a Wall Street y se reciclaban en especulación y consumo, más que en inversión productiva, lo que habría reconstruido la industria estadounidense, lanzado la producción estadounidense y reequilibrado las balanzas. Entonces usted plantea un problema: una desaceleración de la inversión productiva y del crecimiento, y al propio tiempo, un proceso de financiarización (burbujas, deuda, etc.), que pierden tangencia con la economía real. La deuda crece demasiado en relación con los ingresos; el sector financiero crece también demasiado en relación con la economía real, y así sucesivamente. Visto en otro plano, el “privilegio exorbitante” se venga, en el sentido de que los EEUU se endeudan más y más, con el dólar como moneda de reserva, a distintos niveles, pero su economía se debilita al mismo tiempo, lo que genera la peligrosa divergencia que es ahora la “trampa del bajo crecimiento y alto endeudamiento”. Primera cuestión, pues: ¿lo he entendido bien?

Yo creo que sí.

Entonces mi segunda cuestión es esta: ¿por qué el crédito de nueva creación, y los beneficios de los demás, no fueron reeinvertidos en la industria y la producción en los EEUU? ¿Qué explica el proceso paralelo de financiarización y desindustrialización? Me pregunto si la respuesta es que, simplemente, los beneficios crecieron más en la finanza que en la industria desde comienzos de los 80, en parte, quizá –como usted, creo, apunta brevemente en su libro—, debido a la desregulación de las finanzas, es decir, de los tipos de interés. Las grandes empresas empezaron a invertir más capital en las finanzas, a recomprar las propias acciones, etc., mientras que el crédito bancario creció más para las finanzas y los bienes raíces que para la industria. ¿Cree usted que eso es el factor clave, o cree que hay otros factores? Por ejemplo, la inversión granempresarial en la economía real se halla en un inveterado declive (¿desde los 70?). Algunos, Robert Brenner, por ejemplo, dirían que eso tiene que ver con la incapacidad para restaurar la tasa de beneficio a los niveles de postguerra. Otros, como Michael Hudson, que las finanzas se han hecho con una mayor proporción de los ingresos de los trabajadores, lo que ha significado dinero detraído a la compra de bienes y servicios y un golpe a la demanda agregada, lo que, a su vez, ha socavado la motivación para la inversión empresarial. Me interesaría mucho conocer su opinión la respecto.

Todo eso es verdad. Pero deja de lado la gran cuestión: ¿Por qué tuvo que crecer tanto el sector financiero a expensas de la industria? Mi respuesta es muy simple: porque la acumulación de capital nunca deja de seguir la vía de menor resistencia. Dado el volumen de los flujos de capital hacia los EEUU, y la ansiedad respecto de su posible interrupción en el futuro, resultaba imperativo que se mantuvieran las condiciones que permitían mantener la llegada de esos flujos a los EEUU. Requisito primero de todo eso era que los salarios reales de los trabajadores norteamericanos siguieran siendo bajos y que la inflación estadounidense fuera más baja que la europea y que la japonesa. Subcontratar a Asia, adoptar el modelo Wal-Mart (a fin de presionar, a la vez, al trabajador norteamericano, a los pequeños productores norteamericanos y a los suministradores extranjeros) resultaban esenciales para mantener la rueda de la Fortuna y el dinamismo del Minotauro Global. De aquí que la desindustrialización de los EEUU y la efectiva conversión de parte de Norteamérica en una forma de sociedad tercermundista fueran elementos cruciales del mecanismo de reciclaje global que echó a andar en los 70 y estalló por los aires en 2008: a eso me refiero cuando hablo del Minotauro Global.

7. Otra cuestión que surge de aquí tiene que ver con el papel desempeñado por las grandes empresas transnacionales. Usted se ha referido al problema general de la confianza empresarial, relacionándolo con el debilitamiento de la demanda agregada observado en estos últimos años. Los empresarios no invierten, atesoran efectivo, etc. Pero si hay un inveterado declive de las inversiones, al menos en los EEUU y el Reino Unido (el atesoramiento de dinero efectivo empezó a dispararse al alza hace más o menos una década), ¿podría decirse que asistimos a un problema del lado de la oferta (falta de inversión a largo plazo) exacerbado por un golpe a la demanda resultante, estos últimos años, de la falta de crédito a los hogares, a las pequeñas empresas, etc.? ¿Lo ve así?

Muy de acuerdo, sí. Pero eso no resulta sorprendente. Cualquier Crisis con “c” mayúscula implica la coexistencia de dos “montañas”: una montaña de deudas y de pérdidas bancarias, por un lado, y una montaña de ahorros ociosos demasiado amedrentados para canalizarse “por sí propios” hacia la inversión productiva. La situación en que nos hallamos desde 2008 es un caso típico de eso que le digo.

8. Finalmente, y como usted dice en su libro, hemos oído últimamente mucha verborrea sobre desequilibrios globales por parte de los académicos y de instituciones como el FMI, el G20, etc. ¿Le parece insuficiente toda esta retórica? ¿Ve usted algún indicio de que quienes toman decisiones políticas terminen comprendiendo la necesidad de abordar seriamente esos desequilibrios –lanzando otro MGRE, por decirlo con su léxico–, algún indicio en su mundo de dos escenarios: Occidente realizando una epifanía y percatándose de la necesidad de un nuevo acuerdo tipo Bretton Woods, o los BRICS coordinando nuevas inversiones productivas?

Me gustaría compartir con usted buenos augurios. Pero no puedo. El G20 estuvo una vez a la altura de sus responsabilidades, tras la caída de Lehman’s en 2008. Desde entonces, los poderes realmente existentes han demostrado espectacularmente una inusitada capacidad para fracasar en la tarea de coordinarse en una estrategia global para frenar la Crisis. Con Europa en vanguardia de la idiocia organizada, la economía global está experimentando la Gran-Recesión-Que-No-Tendríamos-Que-Estar-Experimentando. Aun si dispusiéramos de autoridades que tuvieran un adarme de comprensión de la necesidad de programar el reciclaje del excedente (una condición necesaria, aunque no suficiente, para salir de la Crisis), nuestro análisis sólo resultaría útilmente completo si entrañara una estimación de las tendencias naturales al fracaso de los mercados de trabajo y monetario. Nada de eso está en el aire. No hay epifanía a la vista. No se divisa en el horizonte un Roosevelt. De verdad que me gustaría estar equivocado, o ser lo suficientemente ciego como para no distinguir los rayos de luz en la lejanía. Mucho me temo, empero, que es que no están.

Yanis Varoufakis es un reconocido economista greco-australiano de reputación científica internacional. Es profesor de política económica en la Universidad de Atenas y consejero del programa económico del partido griego de la izquierda, Syriza. Actualmente enseña en los EEUU, en la Universidad de Texas. Su último libro, El Minotauro Global, para muchos críticos la mejor explicación teórico-económica de la evolución del capitalismo en las últimas 6 décadas, está a punto de ser publicado en castellano por la editorial española Capitán Swing.

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UN ANALISIS SOBRE EL CACEROLAZO Y UN LLAMADO A GANAR LA CALLE.

GANAR LA CALLE

Por  Javier Peña – Para En la línea

En el boletín que publicamos el pasado Viernes, hicimos un análisis extenso  de la marcha y cacerolazo  , de sus consignas, composición y objetivos, pero por sobre todo dijimos que confirmaba nuestras anteriores afirmaciones  en cuanto a que inevitablemente las movilizaciones, cortes de ruta, huelgas obreras y los levantamientos populares contra las megaminería y contra los planes de depredación de los monopolios, terminarían por contagiar a los sectores de la pequeña y mediana burguesía.

La clase obrera , aún sin tener una clara dirigencia revolucionaria , aún en el proceso de adquisición de la conciencia EN SI , está  transmitiendo a los demás sectores de clase la idea de que el único camino para enfrentar los planes monopólicos imperialistas llevados a cabo obedientemente por el actual gobierno es la lucha en todos los campos.

Obviamente los lenguaraces gubernamentales, preocupados por lo que acababan de ver , salieron  a tratar de desvirtuar  esa movilización de los sectores  de clase que  hace unos meses les garantizó el triunfo electoral y dijeron tantas tonterías , que no hicieron más que dar aire adicional  a los movilizados del Jueves, pero sobre todo a los grupos más reaccionarios que adhirieron a la marcha.

La desesperación por tratar de amortiguar el golpe recibido apelando a análisis propios de infantes ( y dicho esto caracterizándolos con benevolencia ) , surge porque entienden que la movilización en todo el país cuestiona  en sus bases , la idea de instaurar  el tema de la Re Re elección y  pone al kirchnerismo en situación de quedarse sin candidato y ante la futura obligación de aceptar al que surja del PJ y  que determinen sus aliados, Otacehe, Gioja, Insfran, Scioli, y la CGT Balcarce,pero lo que es peor, deja a varios de ellos en riesgo de caminar por la calle Desaguadero del barrio de Devoto y  formar  parte en el corto plazo , de las huestes del Vatayón Militante.

Lo interesante , desde nuestro punto de vista es tratar de analizar quiénes son los vomitadores de consignas sicristinistas y por otra parte , observar quienes han tenido mejor timing para palpar el pulso popular.

Que haya sido Abal Medina uno de los más brutales cuestionadores no es extraño.  Pequeño burgués enriquecido en la función de gobierno, asociado con las negociaciones de Telecentro, la compañía de teléfonos Claro y una cadena de farmacias todos emprendimientos  del supermillonario Slim, Juanmanuelito jamás ha militado acercándose al pueblo , a los barrios, a las fábricas.  Frepasista de la primera hora, y hombre cercano al Coti Nosiglia y a Chacho Alvarez , fue ascendiendo por portación de apellido pero nunca logró que su histeria se confundiera con vehemencia  de militante popular. En los últimos tiempos se dedicó con esmero  a llamar y apretar a los periodistas oficialistas de 6,7,8  , Tiempo Argentino, pagina 12 , Duro de Domar, en un intento de controlar cualquier atisbo de discrepancia con el “proyecto “. En su papel de aprendiz de Goebbels, con sus amenazas ( también cargadas de histeria) no hizo otra cosa que desnudar su patetismo.

Que otro duro haya sido Jorge Coscia no hace más que confirmar que estos kamikazes tienen en común su inconmensurable desconocimiento de lo que esta pasando en lo profundo de la sociedad, pero también muestra que los personajes mas corruptos son los más temerosos por lo que pueda venir , sobre todo si eso por venir esta cargado de barrotes.

Lo de Aníbal Fernández no debe sorprender a nadie ya. Sus viejas tropelías en la banda duhaldista y la cercanía a los negocios relacionados con  la trata y la droga , le deben hacer prever un futuro cargado de nubarrones, si es que el paraguas kirchnerista pierde consistencia.

El negocio de 6,7,8 vio sacudirse sus estanterías, y ante el riesgo de que se esfumen los “sobres” gubernamentales, cualquier tergiversación fue válida.

Pero en todos y cada uno de los casos mencionados, lo que se trató de ocultar es lo que ellos si perciben pero no quieren que se hable siquiera: hay que tapar  las luchas obreras de El Tabacal, de Petroleros, de los trabajadores del subte, de ferroviarios, de la Multisectorial del Chaco, de Humahuaca , de las marchas contra Monsanto, etc etc porque allí está el motivo del pase a la defensiva del cristinismo.

Y ni que hablar si se confirma en estos días que puede lograrse algún tipo de acuerdo entre la verdadera CGT y la verdadera CTA.

Que personajes como estos que mencionamos  , que vienen de aprobar la  “ ley Antiterrorista “, de habilitar “ cursos  antisubversivos “ en Defensa, de avalar a un represor como Sergio Berni cuando detiene  a manifestantes populares movilizados, para encarcelarlos en Campo de Mayo, de aplaudir la represión en Humahuaca, y  defender a un derechista confeso, admirador de Videla y Massera , como su peón de la Afip , Etchegaray, de encolumnarse detrás de ladrones como Boudou o Bossio y de felicitar a un empleado de Cargill, Jumbo , Nidera y otros monopolios como Guillermo Moreno…, que estos nac&pop truchos  se animen a criticar a los manifestantes del Jueves  de ser  EN SU TOTALIDAD  de  derecha  sería  realmente cómico si no fuera trágico y peligroso.

Y además es peligroso porque los “muchachos” cristinistas , sean de La Cámpora o no, se abroquelaron detrás de los dictados de la  MAK ( las cenas de la Mesa de Autoayuda Kirchnerista ) y con esa militancia aprendida por muchos en su anterior paso por las filas de la Fede o del PC , han abandonado decididamente los pocos restos de algún progresismo que tuvieron y se encolumnan con firmeza  a constituirse en los grupos de choque antipopulares que anunciamos allí por fin de año en estos folletos cuando aseguramos que de las filas de La Cámpora surgirían los grupos destinados a enfrentar y también a  intentar reprimir a la clase obrera y el pueblo.

Por el contrario,…y mirando a quienes opinaron distinto,  algunos militantes kirchneristas más cercanos a las bases populares del peronismo u otros del ámbito gremial , han tenido una visión  diferente  de los motivos de la marcha, y obviamente de sus consecuencias al interior de su lugar de militancia.

En primer lugar un personaje como Moyano patrón y  sindicalista a la vez, pero eternamente en relación con las bases de su sindicato y al tanto del malestar que se manifiesta no sólo en los sectores reaccionarios sino primordialmente  en los sectores populares , esboza un discurso y concreta un accionar  , en ambos casos  dictadas por su intuición y experiencia de años  , pero en lo fundamental producto  de los lazos que ha sabido construir en todas las provincias en cuarenta años de sindicalismo con un especial olfato por los rumbos que toma el humor popular.

El Chino Navarro, un acostumbrado trasvestido político, que supo jugar con Duhalde , con Scioli y también con el kirchnerismo, que puede encolumnarse con las organizaciones de DDHH y a la vez  trabajar para  destruir todo el trabajo de las Madres de Plaza de Mayo en el Hospital Gandulfo, percibió gracias a su relación con los movimientos piqueteros que se esta produciendo un cambio en la marea y fue cauto en la caracterización: sabe que dentro de sus bases políticas del conurbano , el enojo es creciente.

Horacio Gonzalez y Eduardo Jozami, intelectuales de Carta Abierta, viejos militantes cercanos a la izquierda y acostumbrados a hacer análisis emparentados con el  materialismo histórico, y sobre todo a apartarse de los encolumnamientos teológicos y cuasi místicos de los muchachos kirchneristas, han llamado a escuchar  con atención lo que esta pasando.

¿Pero de qué se trata? ¿ significa esto de la marcha cacerolera que estamos ante un movimiento social revolucionario?

Nada de eso, simplemente significa eso que planteamos al principio: las clases medias  ya han aprendido de las luchas obreras, que ése es el camino: la calle.

Los neoliberales kirchneristas y los partidos de la “oposición “ reclaman que esos movilizados  no exhibieron un programas y ( Abal Medina dixit ), deberian formar un partido politico e ir a elecciones. ¡ qué lejos han quedado las consignas de democracia popular ¡ …¡ cuánta razón habia en las palabras de Ponce de León y de Cirilo Perdía en el acto del día del Montonero cuando decidieron diferenciarse netamente de los claudicantes de la Cámpora, la Kolina o el Movimiento Evita!

En definitiva ya no importan este palabrería de los talibanes kirchneristas , ni las mentiras , mohines, gestitos, soberbia, desequilibrio  y chabacaneria de su Jefa. Como tampoco que  esta muchachada se resista a ver la verdad del neomenemismo hipercorrupto que están defendiendo, ni de que hayan aprendido a tergiversar frases y a ocultar verdades.

Lo concreto es que las luchas populares avanzan, que el heterogéneo cacerolazo en el centro de Buenos Aires , llevado a cabo por  la clase media y los trabajadores de cuello blanco fué acompañado por movilizaciones en todo el país y ,aunque quieran taparlo, por cacerolazos en los barrios pobres del conurbano y hasta en las villas y asentamientos.

Es que ya no se soporta el avance de la pobreza y la miseria, los aumentos de precios, y la decisión presidencial de que la crisis la paguen los trabajadores y sirva para enriquecer aún mas a los monopolios y a la burguesía.

El camino es, pues, ganar la calle.

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LA BRECHA ENTRE POBRES Y RICOS: OCTAVA MARAVILLA DEL MUNDO

La brecha entre ricos y pobres, declarada octava maravilla del mundo

por Redacción de The Onion

 

PARIS—En una rueda de prensa del pasado martes, el Comité del Patrimonio Mundial reconoció oficialmente la Brecha Entre Ricos y Pobres como “Octava Maravilla del Mundo”, describiendo la división de la riqueza global como la “más colosal y duradera de las creaciones de la humanidad”. 

“De todas las estructuras épicas que ideado el género humano, ninguna más prodigiosa e imponente que la Brecha Entre Ricos y Pobres”, declaró el presidente del Comité, Henri-Jean Baptiste. “Es un crecimiento tremebundo, milenario que nos llena de asombro y humildad”. 

“Y gracias a un cuidadoso mantenimiento a través de los tiempos, este ingente vestigio ha sobrevivido intacto, infundiendo a cada nueva generación una sensación de reverencia”, añadió Baptiste. 

Ese vasto abismo de riqueza que se extiende a lo largo y ancho de la mayor parte del mundo habitado, atrae a millones de aturdidos observadores cada año, muchos de los cuales encuentran esa inmensidad demasiado abrumadora hasta para contemplarla. Siendo con mucho la mayor estructura de factura humana, está fácilmente a la vista desde emplazamientos tan distantes como Europa Oriental, China, África y Brasil, así como desde los 50 estados de los Estados Unidos. 

“Las Siete Maravillas del Mundo originales palidecen en comparación con ella”, afirmó Edwin MacAlister, miembro del Comité del Patrimonio Mundial, frente a una llamativa fotografía de la Brecha Entre Ricos y Pobres tomada desde lo alto de la Ciudad de México.   “Se trata de una pasmosa hazaña de ingeniera humana que eclipsa a la Gran Muralla China, las Pirámides de Gizeh y acaso hasta la Gran Barrera Racial”. 

Según los antropólogos, incalculables millones de esclavos y siervos trabajaron penosamente una vida entera para completar la brecha. Los anales indican que es probable que las obras se iniciaran hace unos 10.000 años, cuando las primeras élites terratenientes convencieron a sus súbditos de que la construcción de dicho monumento era voluntad de la autoridad divina, creencia ampliamente sostenida aún hoy en día. 

Aunque los historiadores han refutado esa afirmaciones, son muchos los que mantienen todavía la teoría de que la Brecha entre Ricos y Pobres la levantaron los judíos. 

“Cuando contemplo su increíble amplitud, me siento conmovida hasta las lágrimas”, afirmó Grace Ngubane, de 31 años, residente en Johannesburgo, cuyo hogar queda situado en una de las partes más anchas de la Brecha. “La escala es alucinante, te hace sentirte de verdad, de verdad hasta pequeñita”, declaró asimismo. 

Si bien numerosos individuos han tratado de cruzar la Brecha entre Ricos y Pobres, hay pruebas que sugieren que sólo una pequeña porción ha tenido éxito alguna vez y han muerto muchos en el intento. 

Su reconocimiento oficial como Octava Maravilla marca la culminación de un giro espectacular hace sólo 50 años, cuando los movimientos populares apelaban al cierre de la Brecha. Sin embargo, gracias a un reducido grupo de entregados políticos y de líderes de la economía, se iniciaron vigorosos esfuerzos de conservación en torno a los años 80 para restaurar  —y ampliar a gran escala— una antiquísima estructura. 

“Es imponente”, declaró el presidente de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, campeón y benefactor de toda la vida de la conservación de esa falla. “Después de todo lo que hemos pasado en los últimos años, no hay mayor privilegio que verla crecer más y más cada día. Puede que haya unos cuantos detractores que se preocupen por que, de hacerse más grande, el conjunto se venga abajo, dejando atrapadas debajo a millones de personas, pero yo por mí estoy dispuesto a correr ese riesgo”.  

Añadió Blankfein: “Además, algo me dice que yo, probablemente, saldría bien parado”.

Redacción de The Onion

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